viernes 30/07/2010 11:24
--NOSIS--, Carlos Tomada, ministro de Trabajo, convocó al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil para el próximo martes para discutir el nuevo piso salarial con sindicalistas y empresarios. A través de la Resolución 1 del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo Vital y Móvil, publicada hoy en el Boletín Oficial, quedaron formalmente convocados los sectores empresariales y sindicales para iniciar la discusión del nuevo salario mínimo. La intención del Gobierno y de los empleadores sería que el tope de incremento sea del 20 por ciento. Pero los gremios insistirán en llevar el salario mínimo de 1.500 a 2.000 pesos, lo que representa una suba del 30 por ciento. Mientras tanto, Daniel Funes de Rioja, abogado de la Unión Industrial Argentina (UIA) y presidente de la Coordinadora de industrias de Productos Alimenticios (Copal), citó a todos los consejeros empresariales a una reunión para el lunes en la sede de la Bolsa de Comercio. De ese encuentro participarán representantes de la Cámara de Comercio, de la Cámara de la Construcción, de la Sociedad Rural, de Confederaciones Rurales, de Federación Agraria, Coninagro, la UIA, la Bolsa, Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino (Adeba), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), y la Unión Argentina de Entidades de Servicios (Udes). Para los empresarios, una suba razonable del salario mínimo sería del 20 por ciento porque si se otorgara un incremento mayor, atentaría contra la formalización de los puestos de trabajo que se creen. Del otro lado, los gremios mantendrán el objetivo de lograr un mínimo de 2.000 pesos porque según consultoras privadas, ese sería el valor de la canasta básica. En ese sentido, Gerónimo Venegas, titular de las 62 Organizaciones Peronistas y del gremio de los trabajadores rurales (UATRE), consideró que el incremento debería ser del 30 por ciento "por la inflación que hubo y los porcentajes firmados en paritarias". En cambio para Funes de Rioja, "el salario mínimo no está atrasado sino adelantado respecto de los porcentajes de aumento que tuvieron los salarios básicos de los convenios". El letrado explicó que entre 2002 y este año, el salario mínimo creció un 650 por ciento, con lo que superaría el básico de convenio de cualquier sector industrial, la inflación y el dólar. Funes de Rioja sostuvo además, que en las regiones del noreste y noroeste del país la informalidad laboral sigue siendo muy alta porque el salario mínimo actual impide a los empleadores regularizar su situación. Los empresarios también advierten por el efecto dominó que podría tener la suba del mínimo a un nivel cercano a un básico de convenio, lo que generaría reclamos de esos sectores para elevar el piso de esa actividad.
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